Jon Segura

Author Archives: Jon Segura

El secreto para establecerse en el mercado

Escribe un blog

Una ínfima parte de los psicólogos que intentan establecer en el mercado escriben un blog.

Escribir un blog es tan importante como pagar tu cuota de autónomos o cumplir con tus obligaciones fiscales.

Y aunque no es la única manera de establecerse en el mercado, resistirse a escribir un blog es el error que no te puedes permitir.

Entonces, ¿por qué no todos los psicólogos tienen un blog? Aquí tienes 2 respuestas

  • Tener un blog actualizado y con material de calidad cuesta trabajo.
  • No se están enterando de que va este royo de vivir del trabajo uno mismo. 

La constancia y el vértigo al folio en blanco pueden convertir a cualquiera en un escritor perezoso. No eres solo tú, a todo el mundo se le hace cuesta arriba sentarse delante del ordenador sin tener ni idea de lo que va a escribir.

Pero para ello tendrás que tener en cuenta los tres consejos que vienen a continuación...

Trabaja con un calendario editorial

Un calendario editorial es aquel que determina de qué vas a hablar cada día y cuándo vas a publicar cada artículo. Parece un consejo obvio, y es precisamente por eso que muchos psicólogos lo pasan por alto.

Si no creas tu propio calendario, el día que te pongas a escribir te va a costar mucho saber qué tema tratar y encontrar nuevas ideas. Vas a perder mucho tiempo.

Una buena estrategia para solucionarlo es sentarte una tarde y comenzar a pensar temas que te parezcan interesantes. Da igual cuáles sean, tú tan solo ve apuntando todos los que se te ocurran. Cuando tengas unos 50 empieza a hacer una criba y déjalos en 25. Después dales un título provisional y explica brevemente de qué van a tratar.

Por último, asígnales un objetivo y concreta una fecha de publicación para cada uno. Y ya está. Quizá has perdido unas horas, pero sin duda has ahorrado mucho tiempo.

Ciñete a una promesa clara

Una entrada del blog debe tener una promesa clara. Plantear un problema o necesidad y ofrecer los pasos y consejos que lo resuelvan. Pero no solamente ofreciendo pautas. Transmitir un conocimiento y ahondar en él puede ayudar a tus lectores a comprender mejor un suceso. Tratar un tema de una manera profunda puede considerarse como que estás resolviendo la promesa.

¿Pero qué pasa si no planteas una promesa concreta? Tu texto quedará más ambiguo y las conclusiones finales más difusas. Esto es algo que está totalmente en tu mano, puesto que eres tú quien al comenzar a escribir determina las promesas que tratará.

La clave está en hablar sobre problemas más concretos. Recuerda que puedes escribir todos los artículos que quieras, por lo que ya tendrás tiempo de afrontar otros temas más adelante y linkarlos entre ellos. Cíñete a tu promesa inicial y resuélvela.

Vamos a poner unos ejemplos para que nos quede claro cómo el contenido varia en función de la promesa.

Mira estos titulares:

La ansiedad: el enemigo silencioso de nuestra felicidad.

Cómo reducir la ansiedad.

¿Por qué sufrimos todos de ansiedad?

Como te habrás dado cuenta el texto que acompañaría cada caso sería diferente. Es cierto que todos tratan la ansiedad, pero cada uno lo hará desde un punto de vista diferente. Cada promesa es distinta, por lo que cada contenido también lo será.

Si te fijas en el primer caso, es el más ambiguo. El titular tiene un aire literario que no nos deja ver claramente por dónde van a ir los tiros. En cambio, en los otros dos supuestos la promesa está clara. Así te será más fácil comenzar a escribir sin enrollarte en aspectos que no son importantes en este momento.

Para delimitar la promesa, puedes hacerte estas dos preguntas:

         ¿Qué intención tengo con esta entrada/este problema del que quiero hablar?

         ¿Tengo los conocimientos suficientes para resolver la promesa sin necesidad de investigar eternamente sobre ello?

Utiliza un patrón de contenidos


El patrón de contenidos es la estructura interna que te ayudará a ordenar la información. Es algo así como el esqueleto del artículo, el encargado de darle a todas tus entradas una apariencia similar que facilite su lectura.

Si no utilizas un mismo patrón a la hora de escribir es fácil que te pierdas y te vayas por las ramas. El resultado será un texto difícil de digerir en el que no quedará claro cuál es el mensaje.

Una solución sencilla es que analices los textos que hayas escrito últimamente y traces el patrón que hayas utilizado más veces. De esta manera ya estarás familiarizado con él y te resultará más fácil aplicarlo.

Por ejemplo, si analizases este artículo, no tardarías en darte cuenta de que cada consejo sigue este patrón: Qué es/ Problema/ Solución. Gracias a él la información me ha quedado bien estructurada y me ha resultado más fácil escribirlo.

Como ves, estas pequeñas pautas pueden facilitarte a la hora de programar tus acciones con el blog. 

Ahora solo te queda ponerte manos a la obra. Y recuerda, la inspiración para escribir tu blog es más fácil que te llegue si estás trabajando.

Un abrazo

Jon

Cómo organizar la titulitis

Leer los títulos de un psicólogo es tan divertido como comer un plato de acelgas

Entiendo que quieras usar tus títulos para transmitir todo el conocimiento adquirido, más aún cuando estas empezando con tu consulta.

Y aunque soy de la opinión que un cuadro con una playa puede ser más relajante que todos tus títulos, sé que en algunos momentos hace falta plasmar tu titulitis.

Evidentemente, es obligatorio poseer las acreditaciones pertinentes para ejercer la psicología y está bien que las muestres, pero no hace falta que atiborres a quien te lee.

Debes tener claro que NO todos tus títulos tienen la misma importancia... Enumerar tus logros en una interminable lista no es la organización que estás buscando.

Además, el problema de no saber gestionar tus títulos se extiende a todos los soportes.

¿Alguna vez has tenido dudas sobre qué acreditaciones incluir en una propuesta determinada?

¿Escribes tu acreditación en tus emails?

¿Estás dándole vueltas a cuál es la mejor manera de ordenarlos en tu página web?

Los títulos no son sexys y por eso necesitas organizarlos bien para que no aburras a quien te lee.

Que no quede claro cuál es nuestra especialidad es lo que vas a tener que atender, porque la sobre-cualificación puede acarrear que títulos de categoría o prestigio superior queden a la altura de otros de menos importancia.

Y aquí empezamos con el método que te propongo para que organices tus títulos. Es sencillo y eficaz y te va a permitir expresar todos tus conocimientos.

Empezamos entonces a organizar este festín de verduras.

Primero

Empezamos con los diplomas más relevantes. Máster, postgrados o título universitario más alto conseguido.


Segundo

Las acreditaciones necesarias.

Las que resulten obligatorias por normativa para tener tu propia consulta en el país donde residas.

Tercero

Acreditaciones nacionales.

En este supuesto valoraremos la entidad y reputación del agente que emite cada acreditación, y las ordenaremos jerárquica-mente según importancia o dificultad para obtener cada una de ellas.

Cuarto

Por últimos, añade esas acreditaciones adicionales que reconozcan tus habilidades especiales.

El soporte web, te permite poder extenderte más que por ejemplo un email y si aún así te ha quedado un listado demasiado largo, puedes ponerlas de manera que el interesado acceda a ellas mediante un menú desplegable. “Leer más”.

Y esto es todo. Este orden te ayudará a organizar tus títulos.

Eso sí, no quiero terminar este artículo sin recalcar la siguiente idea:

Ten en cuenta que, si tu mercado objetivo es gente corriente, es muy probable que no sepan lo que significa cada título. Hablar sobre lo que puedes llegar a conseguir, en una charla o en artículos de blog…etc será más efectivo que cualquier sigla o nombre raro típicos de este campo de la salud mental.

La titulitis parece cosa del pasado. Cada vez interesa menos conocer los nombres de los centros en los que se ha estudiado. No es que poseer un título no tenga importancia, pero la tendencia nos indica que las personas le dan mayor importancia a otro tipo de factores como la reputación digital o el siempre importante boca a boca.

Dicho esto y como consejo final para el motivo por el que estás aquí, intenta acortar tus acreditaciones a aquellas que consideres más relevantes e interesantes. 3 acreditaciones deberían ser suficientes.

Si tienes cualquier duda, puedes escribirla aquí en los comentarios 🙂

Nos vemos en 2 semanas.

Chao.

Cómo elegir un buen nombre para tu taller o curso

¿Te ha pasado alguna vez que tras crear un curso formativo o taller, no has sabido cómo titularlo?

¿Has notado que tus cursos no destacan frente al resto?

Un buen título es la oportunidad de crear una gran primera impresión. Es un momento clave. Si utilizas uno bueno tendrás más posibilidades de despertar un interés en lo que expondrás a continuación. De lo contrario, y a pesar del contenido que hayas trabajado, puede que tu público pase de largo, tirando así por la borda todo el esfuerzo.

La clave de un buen título está en atraer la atención a simple golpe de vista. Debes ser capaz de decir mucho con poco, pero también de crear intriga y curiosidad que anime a la lectura del contenido. Ser claro y directo, ofreciendo una pequeña aproximación a lo que encontrarán a continuación.

Por eso, hoy quiero que consideres la necesidad de cuidar el nombre de tu curso para que puedas aumentar tu éxito.

Las ventas no son lineales y, para que suceda una compra, hace falta que se alineen diferentes factores. Desde la prueba social que tenga tu consultorio, y los contenidos que ofrezcas, hasta la forma en que sepas presentar tus servicios o productos.

Así que sin enrollarme mucho más, empezamos.

Existen diferentes fórmulas para escribir el nombre de un servicio, pero me gusta esta porque es fácil de entender y de aplicar. No caer en la tentación de florituras marketinianas, con las cuales en las profesiones de la salud hay que tener bastante tacto:

Verbo + Beneficio del taller

El nombre deberá estar formado por un verbo y el beneficio principal del taller o de la formación. Doy por sentado que si ya estás en el mundo de los talleres o de la formación, te habrás dado cuenta de que los servicios específicos funcionan mucho mejor. Así que escribir un buen nombre te obliga a identificar los beneficios de tu servicio en cuestión.

El verbo tiene un papel fundamental y es que, cuando no sabemos de marketing ni de ventas, tenemos una tendencia clara a llenar todo de adjetivos y dan una sensación de estar vendiendo el oro y el moro.

 ¿Te suena eso de “bueno, bonito y barato”? Para un mercadillo está muy bien, pero para vender en el mundo de la salud vas a necesitar una pizca más de elegancia. 🙂

Por el contrario, el verbo ofrece dinamismo, construye una acción, un sentimiento y, aunque no se haya llevado a cabo, en nuestras cabezas empezamos a visualizarlo.

En internet donde vamos todos como monkeys, intentando saciar nuestras ansias de bananas información, de manera fugaz seleccionamos cosas y descartamos otras. Remarco esto, porque quiero que sepas que un verbo es tres veces más difícil de ignorar que un adjetivo y te va a ayudar a atraer más atención.

Además, con esta metodología, el beneficio queda plasmado de una manera más descriptiva y sin florituras. Dejas de ser rimbombante, ya que no escribes ningún adjetivo, ni superlativos.

Hablar de beneficios sitúa al paciente/receptor del mensaje como eje de ese servicio y eso es fundamental para que el paciente se sienta apelado por la comunicación.

Aquí te expongo 3 ejemplos de cómo hacerlo correctamente.

Técnicas de relajación en mediación familiar.

Como ves, en este título no hay ningún verbo. Es un título lo suficientemente plano como para ignorarlo sin sentir nada.

Adquiere técnicas de relajación para disfrutar más en familia

Aprende a relajarte mientras estás en familia

A bote pronto, esos son los verbos que se me ocurren para adquirir o relajarse.

Curso online de evaluación del TDAH

Por el título, podemos deducir que está dirigido a profesionales y no tanto a pacientes, pero para vender cursos a psicólogos también es necesario que cuides los títulos.

Evalúa casos de TDAH con éxito

Primero el verbo y luego el beneficio. Conseguirás que hagan click en el enlace y más adelante, cuando ya estén en tu web, podrás expresarte más a fondo y explicar detalles como que es un curso online, la duración, si está o no homologado etc...

¿Te das cuenta de la diferencia?

Arteterapia Corporal

Sustantivo + sustantivo. Con el título podemos intuir de qué trata pero nos omite lo más relevante. ¿Qué vamos a hacer en este curso? ¿Vamos a trabajar nuestro cuerpo con al arteterapia o vamos a aprender cómo hacer arteterapia? ¿El curso trata de la arteterapia en la historia o de su implementación en la escuelas?

He necesitado investigar más para entender de qué trataba el curso y hasta el tercer párrafo no explicaban que usan la arteterapia corporal como método de expresión y creación para reconocerse y sanarse.

Entonces, en este caso yo propondría algo así como:

Exprésate y cura tu malestar a través de la arteterapia corporal

En este caso ¿qué es lo importante?, ¿el método que utilizas para sanarte o conseguir a fin de cuentas sanarte? Eso ya dependerá de cuál sea tu objetivo, pero entiendo que si lo estás pasando mal, te va dar igual el método Ares o Bolis, lo que te importa es sentirte mejor.

Así que identifica el beneficio principal de tus formaciones y añádele un verbo que te acerque a tu objetivo.

Si te ha gustado el contenido, suscríbete a mi lista porque vas a conseguir más contenido como este y compártelo con quien creas que se puede beneficiar de esta información.

 ¡Nos vemos en 2 semanas!

Consigue aumentar la difusión de tu consulta con estas 2 estrategias

No tener pacientes es angustioso. 

Cada lugar en el que estas, cualquier cosa que hagas o cualquier cosa que te propongas hacer se ve truncada por no tener pacientes y es que aunque quieras evitarlo, tu mente no puede obviarlo.

Me atrevería a decir que el 90% de los psicólogos que no tienen pacientes es porque no se han expuesto lo suficiente ante personas que le necesitan.

Así que en el audio de hoy voy explicar los pros y los contras de 2 estrategias de difusión que te van a permitir mostrarte ante más personas y a ser posible, ante más personas que necesiten tu ayuda.

Dale al play!

El secreto de la especialización

¿Has pensado alguna vez en especializar tus servicios pero no sabes cómo?  ¿Sabes que deberías centrarte en un nicho de mercado pero no sabes cual?

¿Te gustaría evitar que tu mercado reciba la sensación de que sólo quieres vender?

Todos los psicólogos de éxito con los que he trabajado han terminado determinando la tipología de casuísticas que aceptaban para intervenir.

Sé que suena muy poco sexy eso de delimitar el tipo de pacientes que vas a atender, pero si no quieres terminar no atendiendo a ningún paciente o por el contrario gastarte una gran cantidad de dinero en tácticas de marketing,  estate atento a estos consejos para especializarte.

¡Así que dale al play y aprende a especializarte en este mundo tan competitivo!

Nos vemos en 2 semanas

88!

Cómo volver a retomar el contacto con asociaciones o empresas


Si quieres saber cómo retomar el contacto con ese posible cliente, voy a explicar dos maneras para llevarte el gato al agua.

1# No se supo más después de la reunión


Imagínate esta escena:

Has ido a la asociación que ayuda a las personas con diabulimia para hablar con la gerente y proponer ayuda psicológica, algún taller o algún servicio como el mindfullnes.

La gerente de la asociación se ha mostrado interesada y motivada, y todo pinta muy bien. Pero después de la reunión, han pasado los días, o meses, y no has vuelto a saber de ellos.

Siempre pasan cosas, o que están muy liado con otros proyectos, o tu encuentro ha pillado en un mal momento para esa empresa. Mil historias, pero por un motivo u otro, la cosa no ha cuajado.

Entiendo que no quieres atosigar y lo has ido dejando pasar. Ya han pasado 5 meses desde aquella reunión y te cuesta encontrar la manera o la excusa de retomar el contacto con la persona con la que hablaste.

Para solucionar este fantasma que pulula por tu mente, te propongo que envíes un email con estas dos características:

  • Extremadamente corto
  • Extremadamente directo


Lo vas a enviar corto porque la intención de este email es la de retomar el contacto. Con este email no estás buscando vender.

Es como cuando tocas en la puerta, haces toc, toc y esperas una respuesta. Todavía no has dicho a quién vienes a buscar ni qué intención tienes con la persona que vas a buscar, solo estás llamando a la puerta.

Y también el email va a ser extremadamente directo porque no quieres ni perder el tiempo ni hacer perder el tiempo a nadie.

Cuando uno recibe un email largo, aparte de dar pereza leerlo entero, a la hora de contestar, uno tiene como referencia la extensión del email recibido y siente que necesita darle la misma dedicación.

En este momento en el que te encuentras, no necesitas que la persona se implique tanto. Sólo buscas saber si hay o no un interés en tus servicios.

Puedes probar con algo así


Hola María, ¿qué tal?

¿Sigues interesada en el taller “Tengo un hijo con problemas de alimentación”  para ayudar a los familiares de las personas afectadas a entender y saber llevar esta enfermedad?

Y ya. No quieres ser más extenso.

Fíjate en la estructura de la pregunta:

¿Sigues interesada ( insertar servicio ) para ( beneficio o resultado )?

Puede que haya diferentes respuestas. Desde un sí, un no, hasta incluso una ausencia de respuesta, que por supuesto también es otra respuesta.

Puede ser también que ya estén trabajando con otro profesional.

Lo que buscas es que haya una respuesta rápida y, una vez ya hayas retomado el contacto, podrás empezar a hacer el seguimiento con ese posible cliente.

2# Un cliente no reincidente

Cuesta 10 veces más vender a un cliente nuevo que a uno que ya te ha comprado, por lo que intentar retomar el contacto con un cliente pasado es una buena idea.

Hace dos años estuviste en una escuela de negocios impartiendo un taller sobre el acoso laboral y todo fue sobre ruedas. Incluso en el transcurso del taller el director te comentó que podría hacerse otro taller sobre X temática.

Pero ese segundo proyecto nunca llegó a suceder y tú te has quedado con la idea pululando en tu cabeza.

En esta situación también vas a mantener los dos aspectos del email anterior. La brevedad y el estilo de ir al grano.


Buenas María.

¿Te acuerdas? cuando estábamos impartiendo el taller X comentaste que te gustaría ofrecer también el taller X. ¿Sigues interesada en impartirlo?

La estructura es muy parecida.  Nombras el servicio del que se hizo mención en su momento, así se sitúa y te identifica, y luego lanzas la pregunta de si tiene interés en el siguiente taller.

Esperas la respuesta y desde ahí puedes empezar a hacer el seguimiento de esta entidad.

Lo más importante es que tengas presente que el objetivo de este email no es vender. La intención es la de retomar el contacto para poder así seguir en contacto con ellos y ofertar tus servicios más adelante.

Te propongo que pienses en 4 - 5 posibles situaciones similares que hayas tenido y lo intentes. Luego ven aquí y cuéntame qué tal te ha ido 🙂

>