Cómo comunicar que te has muerto

Vaya vértigo que genera leer el título, ¿verdad?  

Pues aún más vértigo puedes generar a tus pacientes si no creas un camino para aliviar los sentimientos que tu muerte puede generar.

Hace 15 días, Saray nos hablaba del documento de las últimas voluntades y de la importancia que tiene crearlo a tiempo. Y hoy, concluirá el tema con un proceso para poder comunicar el suceso de la mejor manera posible.

Así que de ahora en adelante, yo dejo de teclear y doy paso a Saray Cabrera.

Cómo comunicar que te has muerto

Siguiendo las cinco “W” del periodismo: ¿quién?¿qué?¿cómo? ¿dónde? ¿cuándo?:

¿Quién?

En primer lugar piensa en quién podría realizar esta tarea: habla antes con la persona/s designadas y cuenta con su consentimiento y acuerdo previo para esta tarea.

¿Qué?

Qué información debe proporcionar. Para ello, deja constancia de hasta qué punto o qué tipo de información personal sobre tu fallecimiento deseas que se comunique. Esta debería estar en línea con tu quehacer, con el fin de mantener tu coherencia profesional y relación con tus pacientes, incluso más allá de la vida.

Por ejemplo, si nunca has facilitado información de carácter personal y/o familiar, deberías velar para que esta se mantenga el ámbito privado. De ser así, comunícalo también a tu familia o seres más allegados, para que ellos sepan también cómo actuar ante la intromisión o presencia de pacientes en espacios públicos, donde pueda tener lugar tu velatorio, funeral o similar. Acuerda con ellos tus voluntades sobre el respeto a este espacio tan íntimo.

Puede ser que tus allegados, agradezcan la presencia y reconocimiento de tus pacientes a tu labor, pero desconocen la naturaleza de tu relación con ellos, así como de las posibles problemáticas que presenten y cómo puede afectar tu pérdida a los mismos. Ofrece una manera de ofrecer sus respetos a tí, que a la vez que ayude a tus pacientes con el duelo, preserve tu intimidad y la de tus seres queridos.

Puedes por ejemplo, dejar un escrito de despedida para tus pacientes y de últimas voluntades,que incluyan sugerencias para un pequeño ritual o acto de despedida, que suponga el cierre de una etapa y conlleve su fin de forma no violenta cómo escribir una carta de agradecimiento dirigida a ti, y que pueda ser remitida a tu consulta.

Aclara eso sí, quien podrá tener acceso a estas y el tratamiento que deba darse a las mismas. Estas no deberían contener información que puede identificar a tus pacientes, por lo que, sería conveniente que otro profesional supervisara estas cartas antes de entregarlas a tus familiares o allegados. Acuerda estos puntos con las personas involucradas.

¿Cómo?

Especifica los medios y personas a las que se debe comunicar tu fallecimiento: a través de qué medios se realizará la comunicación en función del destinatario: e-mail, llamada telefónica, citación presencial, comunicado oficial, prensa, redes sociales…, y cómo acceder a los mismos (agenda, contactos…)

Puedes facilitar además ciertas fórmulas de comunicación, te proponemos algunas:

Comunicación mediante email:

“Estimado …
En nombre de… Nos sentimos en el deber de comunicarle el fallecimiento de (...), con quien mantenía usted una relación profesional desde (institución, despacho…). Ello implica el cese de su actividad. Lamentamos su pérdida, y quedamos a su disposición mediante (medios de comunicación) para facilitar o aclarar cualquier información pertinente a su relación profesional con (nombre del difunto).

Comunicación telefónica del fallecimiento a los pacientes:

Buenos días, Mi nombre es...., le llamo desde (el despacho de …, el gabinete, el Centro…) en representación de (familiares del fallecido, terapeuta, gabinete … ¿Es un buen momento para hablar con usted? Lamento comunicarle que (nombre terapeuta fallecido) ha fallecido recientemente, por lo que no podrá continuar con él/quedando anuladas las sesiones programadas… Entendemos que esta noticia le ha pillado por sorpresa y que necesitará un tiempo /podrán surgirle cuestiones a resolver en los próximos días. Quedamos a su disposición (nombrar personas o grupo responsable)para tratar aquellos aspectos pendientes, dudas o demandas relacionadas con esta repentina pérdida. Si usted lo desea puede poner en contacto con… a través de… (número de teléfono, dirección, e-mail), hasta (determinar fecha). ¿Hay alguna cuestión que desee resolver en este momento?(en función de la respuesta derivar o emplazar para una sesión de atención personal). Le recordamos que quedamos a su disposición en (medios y horarios) para resolver o asesorarle en cualquier cuestión relativa o derivada de este acontecimiento. Si lo desea, también podemos poner a su disposición un listado de terapeutas de la zona que siguen la misma línea terapeútica si así lo requierese, o remitirle al Colegio Oficial de Psicólogos para más información. Le recordarmos además, que tiene usted derecho a acceder y rectificar el derecho sobre los usos sobre su información personal que estuviera en poder de (nombre terapeuta fallecido) según los canales acordados”.

​Comunicación mediante cartel en la puerta del despacho:

“Cerrado por fallecimiento, para más información contacte mediante (teléfono, email…)antes de (especificar fecha límite).

​Comunicación de las circunstancias y rituales de despedida

“Comprendo su aflicción y deseo de compartir su pésame con sus allegados, pero cómo usted ya conoce (nombre terapeuta) era una persona discreta respecto a su vida personal, y tanto él como su familia, en su nombre quisieran respetar su voluntad y privacidad , por lo que no estamos autorizados a revelarle más información a este respecto”.
“(Nombre terapeuta) en previsión de estas circunstancias acordó con sus compañeros y familiares sus deseos de … No obstante, haremos llegar a sus familiares el sentido pésame de sus pacientes, sin desvelar aspectos personales de los mismos/ puede expresar sus condolencias mediante....”
“Si considera/desea que alguna persona le asesore o ayude en este proceso, nuestros compañeros/COP pueden poner a su disposición/sugerir otros profesionales que quizás puedan ayudarle.”

¿Quién?

¿Quién podría/debería ocuparse de estos asuntos?:

Si trabajas por cuenta ajena, podrías informarte si hay una persona designada a este fin o protocolo para este tipo de circunstancias. En este caso, te recomendamos solicites una cita para conocer cómo proceden y poder discutir o informar de cómo te gustaría que se procediera.

Si trabajas por cuenta propia, deberías plantearte quién debería ocuparse de comunicar tu fallecimiento y gestionar las tareas de tu despacho. En este último caso, ten en cuenta, que al recibir la noticia, es muy probable que tus pacientes se planteen un sin fin de preguntas, desde lo profesional (qué ocurre con las sesiones ya pagadas, a quién debo acudir ahora…) a lo personal (cómo ocurrió, cómo puedo transmitir mis condolencias a la familia, dónde se celebrará su entierro…). Por lo que una vez más, dejar una guía de cómo actuar le ahorra más de un quebradero de cabeza a la persona encarga de ello.

Si trabajas en un gabinete, lo ideal es que sea alguno de tus compañeros, el cual comparte contigo titulación y conocimientos, quien se ofrezca a cumplir esta labor, por los siguientes motivos:
Comparten formación y conocimientos sobre el manejo de situaciones de duelo, ayuda y gestión de información confidencial.
Conocen el código de-ontológico, ético y profesional de la psicología.
Pueden ofrecer un trato y comunicación de lo acontecido, en un entorno profesional, conocido por los pacientes.

Tiene relación directa con el Colegio Oficial de Psicólogos, lo cual le permitirá aclarar dudas y acceder a servicios e información sobre cómo actuar desde la legalidad.

Dispondrá de información y contactos de otros terapeutas, que en la línea del tipo de terapia seguida por el/la fallecido/a, puedan ofrecer la continuidad del servicio hacia los pacientes del mismo.
Cómo psicólogos están al corriente del trato que debe proporcionar a la información confidencial de los pacientes, podrán revisar y comprobar los resultados de pruebas realizadas, informes no entregados, etc.

Sin embargo, no olvides que no es su obligación, y pueden existir muchos datos de tu trabajo que desconozcan, así como de tu relación e información sobre tus pacientes, por lo que una vez más, lo ideal es que dejes de antemano, la información organizada, así como tus deseos.

Si trabajas de forma independiente, sería interesante que otro profesional compañero o incluso supervisor se hiciera cargo del material sensible y específico del campo de la salud mental. Para ello, como hemos mencionado anteriormente, puedes generar una lista de posibles contactos, y contar previamente con su consentimiento previo.

Para el resto de tareas y cuestiones de carácter económico o burocrático podrías designar a un profesional o conocido que pueda hacerse cargo de las mismas, igualmente contando con su consentimiento previo, y facilitando al mismo las instrucciones e indicaciones sobre cómo acceder al material necesario para realizar estas funciones.

¿Dónde?

Desde mi opinión los canales más adecuados para realizar la comunicación serán los habituales para comunicarte con tus pacientes, colegas y otras personas interesadas.

Disponer de un registro donde figure el modo de contacto habitual también será muy útil. No obstante, se trata de simplificar y facilitar el trabajo al mensajero ¿no?

Como hemos avanzado previamente, podemos comunicar el fallecimiento mediante llamada telefónica, e-mail, una nota en la puerta del despacho.

También podría publicarse una nota en la prensa, o cualquier otro medio que consideres relevante u oportuno.

Ten en cuenta que la elección del medio, también determinará el alcance de la noticia, por lo que la información ofrecida, dependerá del medio elegido y el objetivo de la misma.

¿Cuándo?

Ocuparse del “muerto” ya de por sí requiere pensar en varios asuntos, en un momento delicado, aunque funerarias se encargan de allanar el camino, no deja exento de responsabilidades y toma de decisiones a los que dejamos atrás. A lo que además se suma el proceso del duelo.

Dejar pasar 48 horas, o hasta que se realice la despedida de este plano desde mi opinión sería lo óptimo. Normalmente, pasado este tiempo o el ritual de despedida, volvemos a nuestra rutina, por lo que sería un buen momento para gestionar esta comunicación.

Postergarlo no nos arregla nada, y en su medida, no nos permite pasar página. Además de que hay personas que siguen siendo responsabilidad del fallecido que merecen ser atendidas. Desde mi punta de vista, entre el fallecimiento del terapeuta y la comunicación a las partes interesadas, debería pasar el menor tiempo posible, respetando las 48 horas, a partir de las cuales recomendaría comenzar a ocuparse de todos los asuntos devengados.

Ten en cuenta además, que este proceso se alargará y pueden traer nuevas tareas. Ya sabes, no pospongas para mañana...

Actúa

La psicología es un servicio de cuidado y tu tienes la responsabilidad de cuidar a tus pacientes hasta en los momentos más duros.

Tener un documento de últimas voluntades es un cuidado a tus pacientes, a tus compañeros, a los años dedicados a esta maravillosa profesión y en última instancia; a ti mismo.

Dedica el tiempo necesario para dejar este asunto zanjado.

He dedicado los últimos 5 años de mi vida aprendiendo todo lo que hace falta saber de marketing y ventas.


Actualmente dedico mis esfuerzos a que los psicólogos puedan establecer una consulta privada, la búsqueda de pacientes sea la última de sus preocupaciones y que consigan ser faros de luz para cuantas más personas mejor.


Los psicólogos sois muy importantes para el desarrollo de los individuos en nuestras ciudades, así que si eres nuevo por aquí, te recomiendo empezar por este pdf que he creado.

¡Espera! He escrito un pdf

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