Cómo elegir un buen nombre para tu curso o taller

¿Te ha pasado alguna vez que tras crear un curso formativo o taller, no has sabido cómo titularlo?

¿Has notado que tus cursos no destacan frente al resto?

Un buen título es la oportunidad de crear una gran primera impresión. Es un momento clave. Si utilizas uno bueno tendrás más posibilidades de despertar un interés en lo que expondrás a continuación. De lo contrario, y a pesar del contenido que hayas trabajado, puede que tu público pase de largo, tirando así por la borda todo el esfuerzo.

La clave de un buen título está en atraer la atención a simple golpe de vista. Debes ser capaz de decir mucho con poco, pero también de crear intriga y curiosidad que anime a la lectura del contenido. Ser claro y directo, ofreciendo una pequeña aproximación a lo que encontrarán a continuación.

Por eso, hoy quiero que consideres la necesidad de cuidar el nombre de tu curso para que puedas aumentar tu éxito.

Las ventas no son lineales y, para que suceda una compra, hace falta que se alineen diferentes factores. Desde la prueba social que tenga tu consultorio, y los contenidos que ofrezcas, hasta la forma en que sepas presentar tus servicios o productos.

Así que sin enrollarme mucho más, empezamos.

Existen diferentes fórmulas para escribir el nombre de un servicio, pero me gusta esta porque es fácil de entender y de aplicar. No caer en la tentación de florituras marketinianas, con las cuales en las profesiones de la salud hay que tener bastante tacto:

Verbo + Beneficio del taller

El nombre deberá estar formado por un verbo y el beneficio principal del taller o de la formación. Doy por sentado que si ya estás en el mundo de los talleres o de la formación, te habrás dado cuenta de que los servicios específicos funcionan mucho mejor. Así que escribir un buen nombre te obliga a identificar los beneficios de tu servicio en cuestión.

El verbo tiene un papel fundamental y es que, cuando no sabemos de marketing ni de ventas, tenemos una tendencia clara a llenar todo de adjetivos y dan una sensación de estar vendiendo el oro y el moro.

 ¿Te suena eso de “bueno, bonito y barato”? Para un mercadillo está muy bien, pero para vender en el mundo de la salud vas a necesitar una pizca más de elegancia. 🙂

Por el contrario, el verbo ofrece dinamismo, construye una acción, un sentimiento y, aunque no se haya llevado a cabo, en nuestras cabezas empezamos a visualizarlo.

En internet donde vamos todos como monkeys, intentando saciar nuestras ansias de bananas información, de manera fugaz seleccionamos cosas y descartamos otras. Remarco esto, porque quiero que sepas que un verbo es tres veces más difícil de ignorar que un adjetivo y te va a ayudar a atraer más atención.

Además, con esta metodología, el beneficio queda plasmado de una manera más descriptiva y sin florituras. Dejas de ser rimbombante, ya que no escribes ningún adjetivo, ni superlativos.

Hablar de beneficios sitúa al paciente/receptor del mensaje como eje de ese servicio y eso es fundamental para que el paciente se sienta apelado por la comunicación.

Aquí te expongo 3 ejemplos de cómo hacerlo correctamente.

Técnicas de relajación en mediación familiar.

Como ves, en este título no hay ningún verbo. Es un título lo suficientemente plano como para ignorarlo sin sentir nada.

Adquiere técnicas de relajación para disfrutar más en familia

Aprende a relajarte mientras estás en familia

A bote pronto, esos son los verbos que se me ocurren para adquirir o relajarse.

Curso online de evaluación del TDAH

Por el título, podemos deducir que está dirigido a profesionales y no tanto a pacientes, pero para vender cursos a psicólogos también es necesario que cuides los títulos.

Evalúa casos de TDAH con éxito

Primero el verbo y luego el beneficio. Conseguirás que hagan click en el enlace y más adelante, cuando ya estén en tu web, podrás expresarte más a fondo y explicar detalles como que es un curso online, la duración, si está o no homologado etc...

¿Te das cuenta de la diferencia?

Arteterapia Corporal

Sustantivo + sustantivo. Con el título podemos intuir de qué trata pero nos omite lo más relevante. ¿Qué vamos a hacer en este curso? ¿Vamos a trabajar nuestro cuerpo con al arteterapia o vamos a aprender cómo hacer arteterapia? ¿El curso trata de la arteterapia en la historia o de su implementación en la escuelas?

He necesitado investigar más para entender de qué trataba el curso y hasta el tercer párrafo no explicaban que usan la arteterapia corporal como método de expresión y creación para reconocerse y sanarse.

Entonces, en este caso yo propondría algo así como:

Exprésate y cura tu malestar a través de la arteterapia corporal

En este caso ¿qué es lo importante?, ¿el método que utilizas para sanarte o conseguir a fin de cuentas sanarte? Eso ya dependerá de cuál sea tu objetivo, pero entiendo que si lo estás pasando mal, te va dar igual el método Ares o Bolis, lo que te importa es sentirte mejor.

Así que identifica el beneficio principal de tus formaciones y añádele un verbo que te acerque a tu objetivo.

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 ¡Nos vemos en 2 semanas!

He dedicado los últimos 5 años de mi vida aprendiendo todo lo que hace falta saber de marketing y ventas.


Actualmente dedico mis esfuerzos a que los psicólogos puedan establecer una consulta privada, la búsqueda de pacientes sea la última de sus preocupaciones y que consigan ser faros de luz para cuantas más personas mejor.


Los psicólogos sois muy importantes para el desarrollo de los individuos en nuestras ciudades, así que si eres nuevo por aquí, te recomiendo empezar por este pdf que he creado.

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