Leer los títulos de un psicólogo es tan divertido como comer un plato de acelgas

Entiendo que quieras usar tus títulos para transmitir todo el conocimiento adquirido, más aún cuando estas empezando con tu consulta.

Y aunque soy de la opinión que un cuadro con una playa puede ser más relajante que todos tus títulos, sé que en algunos momentos hace falta plasmar tu titulitis.

Evidentemente, es obligatorio poseer las acreditaciones pertinentes para ejercer la psicología y está bien que las muestres, pero no hace falta que atiborres a quien te lee.

Debes tener claro que NO todos tus títulos tienen la misma importancia... Enumerar tus logros en una interminable lista no es la organización que estás buscando.

Además, el problema de no saber gestionar tus títulos se extiende a todos los soportes.

¿Alguna vez has tenido dudas sobre qué acreditaciones incluir en una propuesta determinada?

¿Escribes tu acreditación en tus emails?

¿Estás dándole vueltas a cuál es la mejor manera de ordenarlos en tu página web?

Los títulos no son sexys y por eso necesitas organizarlos bien para que no aburras a quien te lee.

Que no quede claro cuál es nuestra especialidad es lo que vas a tener que atender, porque la sobre-cualificación puede acarrear que títulos de categoría o prestigio superior queden a la altura de otros de menos importancia.

Y aquí empezamos con el método que te propongo para que organices tus títulos. Es sencillo y eficaz y te va a permitir expresar todos tus conocimientos.

Empezamos entonces a organizar este festín de verduras.

Primero

Empezamos con los diplomas más relevantes. Máster, postgrados o título universitario más alto conseguido.


Segundo

Las acreditaciones necesarias.

Las que resulten obligatorias por normativa para tener tu propia consulta en el país donde residas.

Tercero

Acreditaciones nacionales.

En este supuesto valoraremos la entidad y reputación del agente que emite cada acreditación, y las ordenaremos jerárquica-mente según importancia o dificultad para obtener cada una de ellas.

Cuarto

Por últimos, añade esas acreditaciones adicionales que reconozcan tus habilidades especiales.

El soporte web, te permite poder extenderte más que por ejemplo un email y si aún así te ha quedado un listado demasiado largo, puedes ponerlas de manera que el interesado acceda a ellas mediante un menú desplegable. “Leer más”.

Y esto es todo. Este orden te ayudará a organizar tus títulos.

Eso sí, no quiero terminar este artículo sin recalcar la siguiente idea:

Ten en cuenta que, si tu mercado objetivo es gente corriente, es muy probable que no sepan lo que significa cada título. Hablar sobre lo que puedes llegar a conseguir, en una charla o en artículos de blog…etc será más efectivo que cualquier sigla o nombre raro típicos de este campo de la salud mental.

La titulitis parece cosa del pasado. Cada vez interesa menos conocer los nombres de los centros en los que se ha estudiado. No es que poseer un título no tenga importancia, pero la tendencia nos indica que las personas le dan mayor importancia a otro tipo de factores como la reputación digital o el siempre importante boca a boca.

Dicho esto y como consejo final para el motivo por el que estás aquí, intenta acortar tus acreditaciones a aquellas que consideres más relevantes e interesantes. 3 acreditaciones deberían ser suficientes.

Si tienes cualquier duda, puedes escribirla aquí en los comentarios 🙂

Nos vemos en 2 semanas.

Chao.

Jon Segura

Soy Jon Segura y me dedico al marketing para psicólogos que quieren hacer crecer sus proyectos empresariales. Les ayudo a diferenciarse y a crear un sistema con el que obtenienen una entrada de pacientes de manera estable.

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