Malas noticias: vas a morir. ¿Qué va a pasar con tus pacientes?

La muerte es siempre la del otro.

Obviamente, si es la propia ya no podrás referirte a ella, ni podrás hacer nada! Pero...

¿Tienes presente que no eres inmortal? ¿Tienes solucionado qué ocurrirá si mueres de manera repentina?

No pasa nada por no estar pensando en ello constantemente, es algo normal. La muerte es un suceso que vivimos desde el “aún no”. Incluso un viejito de 92 años, cuando recibe la noticia de un fallecido, tiene la vivencia de que todavía no es su turno y de que aún queda tiempo.

Pero las vivencias son eso, vivencias, y a veces se alejan de la realidad. Eres de carne y hueso y pueden suceder una infinidad de imprevistos que...

Entonces, ¿qué pasará con tu trabajo cuando ya no estés?

¿Has dejado claro a quién quieres redirigir a tus pacientes para que no sufran un contraste elevado de modelo de intervención con el nuevo terapeuta?

¿Sabías que no es ético que la información sobre un paciente recabada en el marco de la relación terapéutica la vea alguien a quien no va dirigida y/o que no tiene formación en el campo de la salud mental?

¿Te das cuenta de que tu hermana no puede  hacerse cargo de esto?

Todos los Colegios recomiendan planear esto de antemano y hoy he invitado a Saray Cabrera, psicóloga, para que nos explique qué ocurre cuando un profesional no tiene este trámite atado y cómo podemos actuar para que esta situación no sea aún más traumática.

Haz un documento de últimas voluntades

Aún estás vivo y has asumido que, además de terapeuta, eres mortal. Como terapeuta conoces la importancia de la alianza terapéutica y la confidencialidad y custodia de la información con la que trabajas. Como mortal, no sabes si hay un Más Allá y seguramente aún no quieres comprobarlo, por lo que es probable que prefieras recibir instrucciones cuando aún estás a tiempo de dejar los cabos atados.

Lo ideal sería que dejaras un documento de últimas voluntades que explique cómo deseas que se gestione tu último adiós a tus pacientes.

¿Qué debe incluir un documento de últimas voluntades profesionales?

El objetivo de este documento es facilitar la comunicación y gestión del cese de nuestra actividad como terapeuta.

Sin embargo, no puedes obviar que, a diferencia de otras profesiones, la nuestra implica un trato tan personal y cercano que la comunicación de nuestro cese y fallecimiento conlleva unas connotaciones un tanto particulares hacia nuestros clientes.

Es por ello que, además de incluir información relevante sobre asuntos más o menos prácticos (contactos, contabilidad, acceso a archivos, informes no entregados, etc.), tendremos que considerar también asuntos de carácter personal, tanto de tus clientes como de nuestra partida y personas afectadas por la misma.

Pongamos un ejemplo. ¿Qué ocurriría si, al comunicar nuestro cese, alguno de nuestros pacientes quiere conocer qué ocurrió, dónde tendrá lugar el velatorio o cómo puede despedirse de su terapeuta? ¿Cómo actuar si responde de forma dramática? ¿Tiene derecho a que le sean facilitadas las notas tomadas por su terapeuta durante las sesiones? ¿Existen documentos, pruebas o informes pendientes de recibir? ¿Qué contestar si pide ayuda para contactar con un nuevo terapeuta?

Sospechamos que, como terapeuta fallecido, poco o nada te preocuparán estos asuntos. Pero mejor prevenir y descansar en paz que vagar por el mundo de los vivos atormentado por las tareas pendientes. Por ello, te recomendamos que seas terapeuta precavido y te ocupes cuanto antes de dejar resuelto cómo actuar ante tu fallecimiento o desaparición repentina.

Y, para que no tengas que andar en búsqueda de Annes Germaines no fraudulentas que transmitan tus pesares o de tablas en Ebay, aquí te dejamos a modo de sugerencia un listado de asuntos a reflejar en este documento:

  • Instrucciones sobre a qué personas, empresas o instituciones se debe comunicar tu fallecimiento. Puedes crear una hoja de cálculo o listado a modo de checklist que deberás mantener actualizado, para asegurar que tu fallecimiento es comunicado de forma procedente a las personas adecuadas.
  • Instrucciones sobre qué información y de qué manera se debe comunicar tu fallecimiento.
  • Instrucciones sobre cómo acceder a documentación cifrada/custodiada:
  •  Claves de acceso a ordenador.
  • Claves de acceso a carpetas.
  • Protección de Datos: empresa contratada, información en la nube y destinatarios de la misma.
  • Lugar donde guardas otros archivos que contengan material sensible o personal de tus pacientes: archivos, pruebas, carpetas, informes, agenda de contactos...
  • Instrucciones sobre dónde se encuentran llaves o copias de seguridad de material e información relevante.
  • Información sobre dónde encontrar documentos o notas de carácter personal/profesional relevantes para la devolución de información a través de informes, que puedan ayudar a completar los mismos o que deban ser destruidos.
  • Material bibliográfico o de evaluación que desees legar o ceder a otros compañeros.
  • Encuadres y contratos terapéuticos con tus pacientes: información sobre primera consulta, tratamiento propuesto, sesiones realizadas, evolución, fecha último encuentro…
  • Informes pendientes, derechos y responsabilidades:
  • Si los informes están finalizados y firmados, ¿cómo y quién debe facilitarlos a sus dueños legítimos? ¿Quiénes son estos?
  • Informes pendientes de finalizar: ¿dónde se encuentran las pruebas en las que se basan? ¿Conviene facilitar estos resultados a otro profesional para no someter de nuevo a las mismas pruebas al cliente?
  • Contabilidad: facturas pendientes de cobro, pagadas, pago de tasas, alquiler, personal, etc. Cómo proceder.

Hay mucho que preparar, decidir, reflexionar... además, no son decisiones que puedas tomar a la ligera. Por eso vamos a dejar aquí el tema y en el siguiente artículo Saray explicará un proceso para comunicar tu fallecimiento de la mejor manera.

Actúa

Tienes 14 días para reflexionar sobre todo lo planteado hoy aquí, pero no te quedes en la mera reflexión.

Abre un documento Word y empieza a dar una respuesta a estas preguntas porque nunca sabes lo que puede pasar.

La psicología es un servicio de cuidado y tu tienes la responsabilidad de cuidar a tus pacientes hasta ​en los momentos más duros.

Tener un documento de últimas voluntades es un cuidado a tus pacientes, a tus compañeros, a los años dedicados a esta maravillosa profesión y en última instancia; a ti mismo.

He dedicado los últimos 5 años de mi vida aprendiendo todo lo que hace falta saber de marketing y ventas.


Actualmente dedico mis esfuerzos a que los psicólogos puedan establecer una consulta privada, la búsqueda de pacientes sea la última de sus preocupaciones y que consigan ser faros de luz para cuantas más personas mejor.


Los psicólogos sois muy importantes para el desarrollo de los individuos en nuestras ciudades, así que si eres nuevo por aquí, te recomiendo empezar por este pdf que he creado.

¡Espera! He escrito un pdf

(Y habla sobre ti). Haz clic en el botón para más información

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